
Desde luego el título hace referencia a la ausencia que tuve en este espacio y no al hecho de que formalmente haya algo nuevo. Aclarado lo anterior, me gustaría a finales de este mes de octubre y principios de noviembre, relatar mi último viaje, cuyo destino fue la ciudad de Monterrey Nuevo León, aunque en otro blog podrán leer que no fui yo, si no la extensión duplicada de mi doble. Descubrí en la sultana de norte, una ciudad con distinta vocación a las del centro del país, una urbe particularmente ordenada en cuanto a su crecimiento urbano se refiere, una capital especialmente limpia en sus calles y en su imagen urbana, una sociedad con un respeto poco visto hacia sus autoridades y señalamientos de tránsito, una sociedad civil organizada que se hace sentir en los distintos centros de desarrollo, en protestas fundadas y motivadas (ej. el túnel del cerro de la silla), una universidad que le da carácter y personalidad a toda la ciudad, y donde los foráneos enriquecen el entorno. En fin una ciudad

que sin duda merece ser sede del forum universal de las culturas, probablemente, tendrá sus críticos, pero sin duda un gran evento que trascenderá en los habitantes de monterrey y sus alrededores, las instalaciones donde se localiza este encuentro de culturas es sin temor a equivocarme, de lo mejor del país, la belleza del paseo Santa Lucía todavía no le encuentro comparasión.
Cualquiera pensaría que en una ciudad con tal desarrollo económico; donde todo el mundo hace negocios, donde las casas se adornan de halloween y no de miquiztli, y donde la vida transcurre recorriendo distancias, la gente sería fría, más enfocados a lo suyo que a lo del otro o simplemente muy en su rollo, pero me encuentro con una sorpresa muy grata, y es que sucede justamente lo contrario. Su gente es sumamente amable, entregada, generosa y muy trabajadora, me gustaría contarle a quien lee estas líneas, acerca de algunos de estos personajes.
Hay sin duda amigos a los que consideras tu familia por muchas cosas, porque al contrario de la consanguínea, la afinidad que une a esta resulta en una relación altamente satisfactoria, así tenemos a Gustavo, un amigo que sin duda pasa al nivel fraternal, con quien lo mismo puedo compartir una gran borrachera, que una platica interminable de temas muy profundos, alguien que siempre está ahí para el mejor consejo o sólo para escucharte, aquel con el cual puedo literalmente no hablar en un año y verlo un día y como si no hubieran pasado sino apenas 24 horas de la última vez, su "valemadrismo" por su aspecto exterior, se ve compensado con un interior sumamente rico. Él junto con su familia, son personas entrañables.
Las leyes de la física nos afirman que los opuestos se atraen o a veces los iguales que parecen opuestos se atraen, y es que ese es Rubén, su entrega, su pasión por la fiesta, su facilidad para escuchar, un tipo sin duda espléndido, al contrario del anterior, no es de muchas palabras, pero sus siilencios son más contundentes, otro de mis hermanitos de aquel lado del mundo.Tengo suerte en el edén, en el infierno también, y es que el tocayo del primero(osea edén), resulta ser de esas personas con las que fácilmente te sientes con un alma complementaria, con una generosidad que
va acorde al tamaño de su físico, se distingue por su sentido del humor, por su inocencia, pero sobre todo por poseer el puesto de tacos más deliciosos de todo monterrey, la chueca, altamente recomndable amable lector.
Por último Gerardo, que si bien este viaje estuvo un tanto ausente, sus razones habrá tenido, pero sin duda es parte crucial de este buen grupo.
Caso aparte merecen mis paisanos que andan por allá, son simplemente encantadores jaja, Carlos mi ammmmado charly!!! jajajajjaja el mejor!, Juan Pablo, Miki, y la mera mera gran compañera de viaje: Alicia, de todos ellos aprendí en una semana mucho más cosas de las que uno aprende cuando nos veíamos a diario.
En fin esta crónica la dejo y me hace pensar que efectivamente, las grandes sorpresas te esperan ahí donde pensaste nunca encontrarlas.
Espero los mencionados comenten este blog